Segundo día en Berlín (II): La Puerta de Brandenburgo

Una vez que descansamos y comimos un par de buenas pizzas en la pizzería que comenté en mi anterior post, no sin antes darnos cuenta que allí también tenían unos helados de campeonato mundial, seguimos nuestro camino a lo largo de Unter den Linden, este caso por la acera de la izquierda (según se mira hacia la Puerta de Brandenburgo). Lo primero que nos encontramos fue con otra tienda de souvenirs que en la entrada tiene un enorme oso de peluche. Lógicamente, está puesto allí para que los turistas nos tiremos la típica foto con él, previo pago, claro…

Un poco más adelante (hacia el número 70 más o menos), nos encontramos con un gran palacio de un noble de la época de Bismark. Lo poco que se ve desde fuera de él hace pensar que debe ser un edificio majestuoso y por dentro debe ser una maravilla. Este edificio es el que sirvió de embajada de la Unión Soviética en la antigua DDR y ahora es la embajada de la República Rusa. La verdad es que el edificio impresiona, al igual que los carteles que están colgados de las verjas que lo rodean en los que dice algo así como que “dejar cualquier objeto apoyado en ellos será considerado un delito perseguido por la policía”. Supongo que se refería a las bicicletas y que si dejas alguna sujeta a la verja que cae un multazo de aúpa (todo berlinés que se precie va en bicicleta de un sitio a otro). Un poco más adelante está la embajada de los EE.UU. y en la acera de enfrente está la delegación de la Unión Europea y la embajada de Francia. Al lado de la de EE.UU. está la de Gran Bretaña y un poco más allá la de Polonia. Estamos en el barrio de las embajadas… Pero no os hagáis ilusiones, la embajada española está al otro lado del Tiergarten y no aquí. ¡Siempre hemos sido un poco pobres…!

Según terminas de pasar por el lateral de la embajada de EE.UU., se llega a una gran explanada en la que la actividad es enorme. Allí puedes ver a gente haciendo sus números de teatro callejero, haciendo pompas de jabón gigantescas, rig-saws (taxis-bici) yendo y viniendo, bicicletas de grupo de esas que te dan una cerveza… Has llegado a lo que se llama Plaza de París (Parisierplatz). Esta es una plaza cuadrada en la que en el lado más alejado de Unter den Linden está el monumento más emblemático de todo Berlín: La Puerta de Brandenburgo. Cuando uno llega allí y ve la gran puerta coronada por la gran cuádriga en la que viaja la Victoria es otro de los momentos en los que uno se siente realmente pequeño. La verdad es que es grandiosa. Aquí podéis ver una instantánea del aspecto que tiene la Puerta de Brandenburgo desde el medio, más o menos, de Parisierplatz:

En realidad la puerta de Brandenburgo es un propíleo, es decir, una entrada monumental a la antigua (finales del XIX) ciudad de Berlín, edificado después que se eliminaran las murallas de la ciudad en esa época. Lo que más impresiona es la monumental cuádriga con la victoria que corona la puerta central. Esta es una foto de esa cuádriga:

Cuando se atraviesa esta grandiosa “puerta”, lo que uno se encuentra es con el jardín interior a la ciudad más grande de todo Berlín: el Tiergarten. Se trata de un jardín que, como el del Retiro de Madrid, era el coto privado de caza de los reyes y emperadores prusianos. Al igual que el Retiro es enorme, y pudimos ver en las muchos paseos que dimos por él, incluso hasta ardillas. Esa tarde nos quedamos alrededor de la calle del 17 de Junio (des 17. Juni Straße), pues en ella, según mis apuntes, había mucho que ver…

Lo primero que queríamos ver era el monumento a las víctimas del Holocausto (Holocaust Mahnmal). Este monumento está en la calle que sale de la Puerta de Brandenburgo por la izquierda, según se mira de frente la calle del 17 de Junio. Esta arteria de la izquierda une Parisierplatz con Postdammerplatz. En una esquina podemos ver este monumento, de frente al Tiergarten. Se trata de un montón de estelas colocadas formando un grupo. No hay ninguna estela igual a otra y todas son un prisma que varía su altura o su ancho o su largo. Parece ser que cada una de estas estelas representa a 8.000 judíos muertos en el Holocausto de la II Guerra Mundial, aunque esto no lo podría asegurar a ciencia cierta. La verdad es que cuando uno se introduce en ese “laberinto” se siente solo, aplastado por el tamaño de alguna de las estelas… Debe ser algo ligeramente parecido a lo que experimentaban los judíos en los campos de concentración. El monumento causa una profunda impresión cuando uno lo ve por primera vez… Para que podáis apreciar esa sensación os dejo esta foto:

Después de esto, fuimos a dar un paseo por el Tiergarten. Entramos por la entrada que está enfrente de la puerta de Brandenburgo y seguimos el camino que parte de él. A mitad de camino, encontramos una preciosa estatua que refleja a una pareja de leones cuidando de su prole. El majestuoso león parece estar vigilante previniendo cualquier peligro, o quizá amenazante justo en el momento de atacar a quienquiera que intente hacer daño a su prole y a su pareja. Aquí tenéis una foto de esa estupenda estatua:

Siguiendo dicho camino, se llega a un monumento original. Se trata de un grupo de piedras de cada uno de los continentes colocados de tal forma que un día determinado del año, la luz del sol incide de igual forma en ellas y forma un círculo. Este monumento significa la unión de todos los continentes en una única unidad de la Humanidad. Atravesando por él, se llega a la misma calle en la que está el Recuerdo del Holocausto, sólo que un poco más abajo. Siguiendo esa misma calle hacia la Puerta de Brandenburgo, se ve, un poco hacia dentro del Tiergarten (puesto que la calle está bordeada por el Tiergarten), el Recuerdo de la Persecución de los Homosexuales. El III Reich no sólo persiguió a judíos y gitanos, si no que también persiguió a los homosexuales. Este monumento se trata de un pequeño cubo de hormigón con una diminuta ventana en uno de sus lados a través de la cual se puede ver una performance de vídeo que trata sobre esta persecución. Es este un rincón de Berlín poco conocido por los turistas y que merece la pena ver, igual que el monumento que comenté arriba en medio del Tiergarten y la estatua de la familia de leones. Aquí os dejo una foto del Recuerdo de la Persecución a los Homosexuales:

Una vez que llegamos a la Puerta de Brandenburgo, continuamos de vuelta a nuestro hotel por Unter den Linden. Hay que destacar que en la acera izquierda de esta calle, al lado del Spree, está el “Humbolt Box”, que es un edificio modernista con forma de cubo y que es una de las dependencias de la Universidad Humbolt. Si seguimos por Karl-Liebnecht-Straße para llegar a Alexanderplatz, pasamos, como ya sabéis, por Saint Marie Kirche, pero esta vez, desde un determinado punto de esa calle se puede contemplar un bonito efecto visual, de forma que la torre de Saint Marie Kirche se continúa con la de Fernsehturm y parece una sola. Este es el efecto:

Bueno, y desde Alexanderplatz, volvimos a nuestro hotel para cenar, cansados de tanto caminar, pero muy contentos con lo que habíamos visto y recorrido.

Os puedo asegurar que el siguiente día no fue peor. ¿Queréis verlo? Pues esperad a mi siguiente entrada: “El maravilloso Altar de Pérgamo”.

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