Poética – Aristóteles

De vez en cuando, y como todavía no se me ha quitado el gusanillo por el estudio en la universidad, tengo que leer algún libro que alguno de mis profesores tiene a bien indicarme amablemente para su lectura. Este es uno de los casos. Y como suele suceder en la mayoría de ellos, no disfruto demasiado con su lectura, claro. Ya se sabe… Todo lo que es obligado no suele ser demasiado placentero. Y si además lo que se trata de leer es nada menos que a Aristóteles, el filósofo más enrevesado de toda la historia de la Humanidad, casi que puede convertirse en algún momento en lo más parecido a un castigo por haber sido travieso.

El motivo de que las obras de Aristóteles sean tan áridas quizá se deba su procedencia. Como ocurre con Platón, las obras de Aristóteles se pueden dividir en exotéricas o escritas para el gran público y, por lo tanto, de fácil y agradable lectura, o esotéricas o escritas como soporte de sus clases en el Liceo (en el caso de Platón) y la Academia (Aristóteles). Y claro, uno no escribe igual cuando lo que está haciendo son notas para desarrollar una clase o dando a la luz para el gran público su pensamiento. Pero es que además en el caso de Aristóteles, alguna de sus obras “menores” nos han llegado a de forma fragmentaria y a través de distintas fuentes no todas completas e incluso “versiones” aumentadas de los originales. Este es el caso de su Poética, que incluso podría tratarse del primero de dos volúmenes. El segundo, dedicado a la comedia, se perdió o nunca existió, quien sabe… (Quizá el propio Guillermo de Baskerville, de El nombre de la rosa, nunca llegó a saberlo) 😉

La Poética de Aristóteles ha servido de base para todas las obras dedicadas a la poética, o lo que ahora se conoce como teoría de la literatura, a lo largo de toda la Edad Moderna. Ya en los siglos XIX, XX y lo que llevamos de XXI, las obras sobre esta disciplina o bien parten de la obra aristotélica para aumentarla o bien se dedican a ir en contra de ella, mirándola de reojo. El problema que tiene, como ya he comentado antes, es que es una obra escrita para desarrollar las clases del filósofo en la Academia y que está fragmentada y reconstruida a partir de los distintos fragmentos que se han encontrado a lo largo de la historia y los distintos añadidos realizados por sus editores de la Edad Media y Moderna. Por lo tanto, lo que tenemos es un texto verdaderamente enrevesado y condensado al que, por lo menos a mí, cuesta sacarle un poco de jugo. Lo bueno es que suele venir siempre acompañado de las notas del editor de turno, como es el caso, una edición trilingüe en griego, latín y español realizada por Valentín García Yebra.

En resumen, un libro demasiado denso y complicado para las escasas cien páginas que ocupa y que, gracias a la magnífica edición de Valentín García Yebra, se puede entender un poco mejor. Mi nota: 6.

Aristóteles

He utilizado la siguiente edición: ARISTÓTELES, Poética (Edición trilingüe de Valentín García Yebra, 1974) (Colección Nueva Biblioteca Románica Hispánica, número 14). EDITORIAL GREDOS, S.A. (Madrid, 2010). ISBN 978-84-249-0425-8.

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