El final de Sancho Panza y otras suertes – Andrés Trapiello

No podía ser otro más que Andrés Trapiello. Alguien que ha demostrado que siente una especial reverencia por D. Miguel de Cervantes, ese genio manco poco reconocido por sus desagradecidos compatriotas. Porque hace falta querer mucho a nuestra primera novela para preguntarse qué es lo que sucedió después que Alonso Quijano muriera. Y eso lo hizo, con todo el respeto hacia el original, igual que su versión en castellano actual, Andrés Trapiello.

En el prólogo de la novela que nos ocupa, el propio Andrés Trapiello reconoce que no es posible hacer una novela de D. Quijote. Y es que, como él mismo entiende, Cervantes mató al lúcido loco para que nadie pudiera volver a hacerle andar como espantajo, algo que ya hizo el pérfido Avellaneda, fuera quien fuese. Pero sí que es posible plantearse qué pasó después de que el ilustre manchego muriera. Parte de ello nos lo relató ya Andrés Trapiello en Al morir Don Quijote. En ella, la sobrina de D. Quijote, Antonia, se casa con Sansón Carrasco y, después que este reciba una carta de un tío suyo que está en el Perú y que se ha enriquecido allá, Sansón y Antonia deciden marchar a las Américas. Y convencen a Quiteria, el ama de D. Quijote, y al propio Sancho Panza para que les acompañen en el viaje. Aquí termina Al morir Don Quijote. La novela que nos ocupa es la continuación de Al morir Don Quijote y nos relata todas las aventuras que nuestro grupo de amigos, porque amigos nuestros son después de tantas hazañas juntos, pasan hasta llegar al lado del tío de Sansón Carrasco. No voy a contar nada más, que entonces le fastidio la novela al que, movido por esta reseña, la quiera leer.

Parece como si Andrés Trapiello, después de la gran fazaña (seguro que a él le gustará que lo escriba así) de transcribir El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha al español actual, se hubiera impregnado del espíritu de Miguel de Cervantes. Pues trata a sus personajes con igual mimo que nuestro Manco de Lepanto y a ratos muestra la misma retranca que Cervantes. Incluso pareciera que se está leyendo algún autor del Siglo de Oro alguna vez. El autor añade muchas tramas secundarias que aprovecha para introducir en ellas a los personajes secundarios de la obra cervantina. De ese modo también se nos plantea qué es lo que sucedió con estos personajes. Así, sucede que los propios marqueses de la segunda parte del Quijote pasan a ser virreyes del Perú en la obra de Trapiello. Esta forma de hilar tramas secundarias en la trama principal de los cuatro personajes más apegados a Don Quijote (Antonia, Quiteria, Sancho y Sansón) nos recuerda mucho el recurso cervantino de la primera parte de El Quijote.

En resumen, una novela respetuosa al máximo con la novela de Cervantes y que consigue hacernos creer en muchas ocasiones que estamos leyendo una continuación de la misma, pero de mano del propio Cervantes. Eso sí, en algún momento he creído descubrir algún que otro localismo leonés, absolutamente perdonable. Al fin y al cabo, Trapiello es leonés… No tengo más que decir que: ¡Chapó, maestro! Mi nota: 9.

andres-trapiello

 

He leído la novela en la siguiente edición: TRAPIELLO, Andrés (2014), El final de Sancho Panza y otras suertes. CÍRCULO DE LECTORES (Barcelona, 2014) ISBN 978-84-672-6252-0.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros, Sin categoría y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s