El fantasma de Canterville – Oscar Wilde

El libro que hoy comento contiene dos de los mejores relatos de Oscar Wilde, a saber El fantasma de Canterville El crimen de Lord Arthur Savile, aparte de otros dos cuentos cortos (que no voy a comentar aquí, pues no merecen la pena) y un pésimo epílogo para El fantasma de Canterville escrito por autor español reciente y que hubiera merecido la pena que no lo incluyeran.

Sobre Oscar Wilde, poco puedo decir que no esté dicho ya. Un autor irlandés de finales del siglo XIX, perseguido por la un poco pacata Inglaterra victoriana debido a su inclinación sexual. Incluso él se sentía culpable y escondía esa culpa en la fina ironía que caracteriza sus obras. Un personaje atormentado y con un gran sentido del humor, que siempre deja que se destile en sus personajes.

En el caso de El fantasma de Canterville, se nos relata la historia de una familia americana de nuevos ricos que compra una antigua mansión inglesa que, dice la leyenda, tiene un fantasma. Los miembros de la familia son tan pragmáticos y modernos que hacen pasar al fantasma las de Caín, haciendo que caiga en una tremenda depresión al no poder asustarles. La hija pequeña de la familia saldrá en ayuda del fantasma para resolver sus cuitas… El relato está plagado del sentido del humor de Wilde y muchas de las situaciones en las que el fantasma se acaba enfrentando con algún miembro de la familia, especialmente los dos hermanos pequeños, arrancan una sonrisa de complicidad del lector. Un relato realmente bueno y que hace pasar un buen rato a cualquiera. Sin embargo, el sentimentaloide final empeora un poco el resultado.

El crimen de lord Arthur Savile no es un relato policíaco como uno podía esperar por el título. Un lord inglés se hace leer la mano por un quiromántico que le dice que va a cometer un crimen. Y a partir de ahí, todo el empeño del lord es cometer dicho crimen para no faltar a la verdad. Muy británico, bueno, mejor dicho, muy inglés, no vaya a ser que nos lea algún irlandés y se nos enfade. Está claro que Wilde pretende aquí reírse del tópico del inglés que cumple con sus compromisos caiga quien caiga, incluso si el que cae es algún familiar y debe ser asesinado por él mismo. El relato está lleno de topicazos sobre los ingleses que Wilde seguro que conocía perfectamente después de haber vivido con ellos como alguien “de fuera”. Un relato realmente entretenido y en el que el personaje de lord Arthur no sale muy bien parado, como Wilde quería, claro.

En resumen, un libro de lectura fácil y bastante entretenido con el que pasar un buen rato de lectura una oscura tarde de invierno en casa. Mi nota: 8.

oscar-wilde

He utilizado el siguiente volumen: WILDE, OSCAR (1891), El fantasma de Canterville (Trad. José Mª Couriel y M. I. Villarino, 1986). Grupo ANAYA, S.A. (2001) en colección Tus libros selección (num. 14). ISBN 84-207-1230-2.

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