Misericordia – Benito Pérez Galdós

 La novela comienza en una especie de patio de Monipodio de la pordiosería madrileña, en la que, de una forma magistral, se va introduciendo a cada uno de los pedigüeños que se agolpan a la entrada de una iglesia madrileña. En esta escena, la narración, como si de una cámara de cine se tratara, va recorriendo los distintos personajes hasta posarse sobre doña Beni y Almudena, una viejecita y un pobre ciego moro… Ni Almodóvar hubiera concebido una mejor forma de comenzar una de sus películas.

La novela nos relata la perra vida de doña Beni, criada de una señorona venida a menos por su mala administración, y que no puede dejar de estar con ella. Por eso, la mantiene sacando las pocas perras que puede de pedir por las iglesias, y lo que no puede, lo obtiene de fiado. Beni es la bondad personificada y no solamente mantiene a su antigua ama, si no también a sus hijos, ambos casados y con familia.

Almudena, un pobre ciego marroquí está enamorado de Beni, a pesar de su edad, y comparte muchas de sus aventuras en busca de un pedazo de pan que llevarse a los labios. Es por él que les encierran a los dos en un centro para pordioseros… Mientras tanto, la fortuna llega a casa de doña Paca, el ama de Beni, y esta mira para otro lado cuando Beni regresa.

Tenemos en esta novela una de las características de la obra de Pérez Galdos: la vívida descripción del bajo ambiente madrileño. Algo que ya se ve en la mitad “chulapa” de Fortunata y Jacinta. Don Benito nos describe cómo son las gentes más castizas del Madrid de finales del XIX, principios del XX, junto con su lenguaje, incluso con su propia jerga, en las que los policías son los “guindillas” y que tiene ese deje chulesco y castizo que cada vez se ve menos en nuestro Madrid.

La novela es, a su vez, una tesis sobre para lo que sirve la bondad en este mundo. Beni, paradigma de la bondad más absoluta, termina olvidada y dejada de la mano de Dios en un arrabal cerca del Puente de Segovia, cuidando de Almudena, leproso, mientras que su antigua ama vuelve a resurgir debido a una herencia anunciada por una “invención” de la propia Beni. Don Benito parece querer regocijarse en maltratar a Beni para hacernos llegar su tesis de que el pago que recibe la bondad y la misericordia en este mundo es ese: Nada.

Una buena novela, aunque, para mi gusto, ni mucho menos a la altura de Fortunata y Jacinta. Mi nota: 7.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Misericordia – Benito Pérez Galdós

  1. incognita x dijo:

    pepper i love

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s